Ketchup. La generación de nuestros hijos disfruta añadiendo Ketchup a sus patatas fritas y a sus hamburguesas. Pues aquí os pongo una receta para que puedan seguir disfrutando a la vez que les damos algo sano, casero, sin añadidos conservantes, espesantes, colorantes y todo tipo de “antes”. Y si además, lo hacemos con los tomates de nuestras tomateras cultivadas de forma natural pues mejor que mejor.
La receta se la he copiado a Jamie Oliver, acabo de verle en el canal cocina (también la tenéis en su libro) y me ha parecido fácil y de lo más interesante. En estas fechas no tengo tomates míos, así que he utilizado tomates comprados. Pero este verano repetiré con los de mi cosecha.
Ingredientes:
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Cebolla
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Ajo
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Jengibre
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Guindilla roja o cayena o jalapeño (al gusto)
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Especias: coriandro, orégano, hinojo, clavo
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Tomates maduros o tomate triturado de lata
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Albahaca
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¼ l de vinagre y 200 g azúcar moreno
Se sofríe la cebolla con el ajo, la guindilla y el jengibre, se le añaden las especias y el tomate y se deja cocer unos 20 minutos. Se le añaden entonces el vinagre de vino tinto, el azúcar moreno y la albahaca. 10 minutos más y lo pasamos por la batidora y después lo colamos.
Si es para consumirlo en los siguientes días no es necesario envasarlo al vacío, se conservará perfectamente, el vinagre y el azúcar que lleva son 2 muy buenos conservantes naturales. Pero si hacéis Ketchup en grandes cantidades es mejor esterilizar los tarros y tenerlos 30 minutos al baño María para poder usarlo más adelante.

