Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘postres’ Category

Dulce de Membrillo.

El dulce de membrillo es una de las rectas básicas de toda la vida, a algunos os traerá recuerdos de la niñez, tardes de otoño revolviendo el membrillo en casa de los abuelos, ¡qué no se pegue, qué no se pegue!,

Cada vez es menos frecuente encontrar membrillos en las fruterías; esta fruta no se  come cruda, es dura e insípida y su consumo normalmente es para elaborar dulce de membrillo, dulce que podemos comprar preparado en cualquier super. Ahora bien, si os gusta el dulce de membrillo merece la pena hacerlo en casa y comer un membrillo de calidad sin todos esos aditivos, espesantes y colorantes que llevan los de supermercado. A finales de otoño ya podéis encontrar la fruta en algunas fruterías, comprad un kilo y haced la prueba.

 

 

Ingredientes;

4 o 5 membrillos

Azúcar

Peladura de limón

 

La fruta hay que lavarla bien, y después frotarle la piel para eliminar esa pelusa que tienen. Partimos en trozos, le quitamos las semillas (podéis guardarlas y hacerlas después germinar) y los ponemos en una cazuela con un trozo de peladura de limón y un poquito de agua, poca, a que se cueza. Es muy importante cocerlos con su piel, pues esta piel es la que ayudará a que se espese.

Cuando ya está blandito y se va deshaciendo lo sacamos, escurrimos si tiene algo de agua y lo pasamos por un pasapurés de forma que nos quedamos con la pulpa de membrillo y descartamos la piel.

Pesamos esta pulpa y la ponemos en la cazuela otra vez. Añadimos el mismo peso de azúcar y con una cuchara de madera vamos revolviendo. Esto es importante, que no se nos pegue.

Deberá cocer una media hora, revolviendo, hasta que esté espeso. ¡Ojo que salpica y os podéis quemar! Lo ponéis en un molde y lo dejáis enfriar.

Los de la foto llevan también nueces, pasas y piñones añadidos en el momento de ponerlo en el molde.

Anuncios

Read Full Post »

Yogur casero.

Un de las recetas más sencillas y más interesantes. Queda un yogur suave, poco agrio, cremoso. Se puede hacer también con leche desnatada. Así podemos tener siempre en la nevera yogur fresco y natural. Nos libramos de los conservantes, espesantes y demás porquerías y disfrutamos de un producto sano y casero.

 

Ingredientes:

I litro de leche, preferiblemente del día

1 yogur natural

Calentamos la leche sin que llegue a hervir. La separamos del fuego y la dejamos enfriar un poco hasta que esté templada, si tenemos termómetro comprobamos que esté en torno a 35 o 40 grados. En un recipiente tipo tuper echamos el yogur y la leche y lo mezclamos bien. Tapamos y abrigamos para que no pierda temperatura: se puede envolver en una toalla vieja o, como yo suelo hacer, en una bolsa de plástico tipo térmica, de esas que usamos para llevar los alimentos congelados, como la de la foto. Pues bien, metemos como digo el tuper en la bolsa y hay que dejarlo unas 12 horas en un lugar cálido, por ejemplo junto a un radiador. Eso es todo, simple y económico. Pasadas las 12 horas el yogur está hecho, y ya se puede pasar a vasitos y guardar en la nevera.

Quedan muy buenos los de frutas: escogemos alguna que nos apetezca, por ejemplo podemos utilizar una pera que empiece a estar demasiado madura y antes de que se nos estropee, la pelamos y a la batidora con una cucharita de azúcar. Luego rellenamos los vasitos con una quinta parte del puré de pera y el resto de yogur. Lo mezclamos y a comer. Si tenéis niños en casa animadles a que lo hagan ellos, dejad que elijan de qué los quieren y así vayan probando distintas frutas y combinaciones: de plátano y canela, o con mermelada de limón, o con pasas y nueces, son combinaciones muy interesantes.

Read Full Post »